
Algo recuerdo de ti que me abruma.
Es una sensación que me salpica de nostalgia.
Esta detrás de tu nariz donde me recuesto por la noche,
Más allá de tu boca de durazno,
de tu lengua esponjosa y tu voz verdusca
llena de bugambilias.
Bordeando tus ojos cafés,
Sobrepasando el espiral que desemboca al río de tu tristeza.
Hay algo estúpidamente mágico
Emanando de tu lengua cuando hablas.
Una capa de terciopelo forrando todo lo que tocas.
Un alivio agarrotado suspendido en el viento de septiembre cuando se escuchan tus pasos por mi calle grisácea,
Desnuda de cualquier esperanza.
Se reinventa la calma con tu abrazo de medialuna.
Quisiera disfrazarme de sangre y hacerte una transfusión.
O calarte el corazón y acurrucarme dentro del agujero.
Quisiera descubrir el ático de tus sueños,
Colarme por una rendija y tapizarlo con mi cuerpo almibarado.
Darte de beber de mi saliva en su punto de ebullición.
Recubrirte con mis piernas de enredadera.
Peinarte con mis dedos burbujeantes.
Alimentarte de mi pecho y acomodarte en mi vientre
Para que te sirva de almohada.
Ciertamente, te recuerdo como lo único rescatable de mi vida.

No hay comentarios:
Publicar un comentario